La constelación de la Lira

Lira (Lyra)
Lira · Estrella más brillante: VegaVer la constelación en el registro de estrellas

Ficha

Nombre latino
Lyra (Lyr)
Estrella más brillante
Vega (α Lyr)
Brillo relativo
0,03 mag
Catálogo Hipparcos
HIP 91262
Superficie
286 deg² (puesto: 52 de 88)
Ascensión recta
18h 13m 52s a 19h 28m 29s
Declinación
+25° 39' 51'' a +47° 42' 52''
Constelaciones vecinas
Dragón, Hércules, Zorro, Cisne

Visibilidad

Cielo borealBerlin
Cielo australSydney
visibleparcialmente visibleno visible22:00 hora local, al menos un día al mes

La constelación de la Lira

La Lira es una constelación del hemisferio norte. Su estrella más brillante, α Lyrae, lleva el nombre árabe de Vega (águila que cae en picado), pues los árabes veían en la constelación un ave rapaz lanzándose en picado. Vega es la quinta estrella más brillante de todo el firmamento y, después de Arturo, en el Boyero, la segunda más brillante del cielo boreal. Además, Vega forma parte del famoso Triángulo de Verano, una sencilla configuración del cielo boreal formada por las estrellas más brillantes de las constelaciones de la Lira (Vega), el Águila (Altair) y el Cisne (Deneb). Entre β y γ Lyrae se encuentra la nebulosa del Anillo, M 57, la nebulosa planetaria más conocida: la envoltura expulsada por una estrella moribunda.

Mitología

La constelación de la Lira está ligada a dos leyendas. Según la primera tradición, era el instrumento del cantor Orfeo. Esta primerísima lira la fabricó Hermes, hijo de Zeus, con el caparazón de una tortuga. Cuando un día Hermes, por diversión, robó el ganado de su hermanastro Apolo, este no se calmó hasta que Hermes le ofreció la lira a cambio. Se dice que Apolo acabó regalando la lira a Orfeo. La novia de este, Eurídice, había muerto por la mordedura de una serpiente. Con su música, Orfeo aplacó a Hades, el dios del inframundo, y obtuvo permiso para sacar a su esposa del inframundo. Hades, sin embargo, le impuso la condición de que no podría volverse a mirarla hasta llegar a la superficie de la Tierra. Así que guio el espíritu de su esposa por los oscuros pasadizos del inframundo, indicándole el camino con el sonido de su lira. Cada vez estaba menos seguro de que Eurídice siguiera tras él. Cuando ya casi había llegado arriba, no pudo aguantar más y se volvió a mirar. En ese mismo instante, Eurídice fue arrastrada de vuelta al inframundo. Orfeo quedó inconsolable. Desde entonces vagó perdido por el país y solo tocaba canciones tristes. Más tarde, unas mujeres tracias, seguidoras de Dioniso, lo despedazaron. Las musas le dieron sepultura y, a petición de ellas, Zeus colocó su lira en el cielo. Según una interpretación más reciente, se trataba del instrumento de Arión de Lesbos, un gran cantor y poeta griego del siglo VII a. C. Al regresar de una lucrativa gira de conciertos por Sicilia, unos marineros quisieron matarlo para quedarse con su fortuna. A Arión se le permitió cantar una última canción; saltó al mar y un delfín lo llevó de vuelta a Grecia (constelación del Delfín).