
Ficha
- Nombre latino
- Eridanus (Eri)
- Estrella más brillante
- Achernar (α Eri)
- Brillo relativo
- 0,45 mag
- Catálogo Hipparcos
- HIP 7588
- Superficie
- 1138 deg² (puesto: 6 de 88)
- Ascensión recta
- 1h 24m 49s a 5h 11m 13s
- Declinación
- -57° 54' 58'' a +0° 24' 13''
- Constelaciones vecinas
- Tauro, Ballena, Horno, Fénix, Tucán, Hidra Macho, Reloj, Cincel, Liebre, Orión
Visibilidad
La constelación de Erídano
Erídano es una constelación del hemisferio sur. Es parcialmente circumpolar respecto al polo sur. Esto significa que algunas de sus estrellas están tan cerca del polo celeste que, vistas desde Sídney, nunca se ponen. Por tanto, allí una parte de la constelación está todo el año por encima del horizonte.
Se dice que la constelación de Erídano representa el gran río del fin del mundo o el río del inframundo. Su estrella más brillante, en el extremo sur, lleva el nombre árabe de Achernar («fin del río»). Es la novena estrella más brillante del firmamento, aunque solo es visible desde el hemisferio sur y desde las latitudes más meridionales del hemisferio norte.
Mitología
Faetón era hijo del dios del Sol, Helios. Un día convenció a su padre para que le prestara su carro del Sol. Helios, que no se sentía del todo tranquilo, le ordenó que no abandonara la senda trazada en el cielo. Al amanecer, Faetón saltó al carro del Sol, dorado y adornado con joyas, tirado por cuatro caballos. Los caballos notaron enseguida que no era Helios quien iba en el carro y salieron disparados. Faetón no tenía ni la fuerza ni la habilidad para guiarlos. Atrapado en el carro, que daba bandazos muy lejos de la senda, tuvo que ver cómo rozaba las estrellas del Carro Mayor (en la constelación de la Osa Mayor). Por la fricción se calentaron tanto que la constelación del Dragón, que dormía al lado, despertó y bufó furiosa. Cuando además la constelación de Escorpio alzó amenazadora su aguijón venenoso, Faetón soltó las riendas del susto. El carro del Sol descendió muchísimo, de modo que la Tierra se incendió y amenazó con arder por completo. Según los mitógrafos, así fue como Libia se convirtió en desierto, los mares de esa región se secaron y los etíopes adquirieron su piel oscura. Zeus acudió lleno de ira para evitar más catástrofes y abatió a Faetón con un rayo. Este cayó como una estrella fugaz en el río Erídano. Poco después pasaron por allí los argonautas (mitología en torno a la nave Argo). Ante ellos se ofreció una imagen terrible: vieron su cuerpo todavía humeante y cómo los pájaros que pasaban volando caían muertos del cielo a causa del humo acre.
El amigo de Faetón, el rey Cicno, quedó infinitamente triste por su temprana muerte y desde entonces vagaba afligido por la orilla del Erídano. Finalmente, los dioses se apiadaron de él y lo colocaron en el cielo en forma de cisne.
