
Ficha
- Nombre latino
- Perseus (Per)
- Estrella más brillante
- Mirfak (α Per)
- Brillo relativo
- 1,79 mag
- Catálogo Hipparcos
- HIP 15863
- Superficie
- 615 deg² (puesto: 24 de 88)
- Ascensión recta
- 1h 29m 38s a 4h 51m 22s
- Declinación
- +30° 55' 19'' a +59° 06' 17''
- Constelaciones vecinas
- Casiopea, Andrómeda, Triángulo, Aries, Tauro, Cochero, Jirafa
Visibilidad
La constelación de Perseo
La constelación de Perseo es una constelación del hemisferio norte. Es parcialmente circumpolar respecto al polo norte. Esto significa que algunas de sus estrellas están tan cerca del polo celeste que, vistas desde Berlín, nunca se ponen. Su estrella más brillante es α Persei, con el nombre árabe de Mirfak (codo). Aún más interesante de observar es β Persei, en árabe Algol (cabeza del demonio). Algol está formada por tres estrellas. Dos de ellas giran una alrededor de la otra tan de cerca que la más fría oculta parcialmente a la más caliente cada 2,87 días. Entonces Algol se vuelve notablemente más débil durante unas horas. Representa el ojo derecho de la cabeza cortada de la gorgona Medusa y desde antiguo se considera una estrella de mal agüero, el ojo parpadeante de Medusa. Cada año, entre el 11 y el 13 de agosto, las perseidas, la lluvia de meteoros más conocida, atraviesan la constelación. Con algo de suerte pueden verse entonces hasta 100 estrellas fugaces por hora.
Mitología
En la mitología griega, Perseo era hijo de Dánae, la hija del rey de Argos. Su padre la mantenía encerrada en una mazmorra, porque le habían profetizado que su nieto lo mataría algún día. Sin embargo, Zeus penetró en la mazmorra en forma de lluvia de oro y dejó embarazada a Dánae. Cuando el rey se dio cuenta, encerró a Dánae y a su hijo Perseo en un arcón de madera y los abandonó en el mar. El arcón llegó arrastrado por las olas a la isla de Sérifos, donde lo encontró el pescador Dictis, que crio a Perseo como a un hijo propio. El hermano de Dictis, el rey Polidectes, deseaba a Dánae y quería librarse de Perseo, que se interponía en su camino. Fingió que quería casarse con otra mujer y exigió a sus súbditos caballos como regalo de bodas. Como Perseo no tenía caballo, recibió la tarea casi imposible de conseguirle la cabeza de la gorgona Medusa. Las gorgonas eran tres hermanas aladas: Euríale, Esteno y Medusa. Las tres tenían serpientes en lugar de cabellos. Euríale y Esteno eran inmortales; solo Medusa era mortal. Con solo verla, cualquiera quedaba al instante convertido en piedra. Con la ayuda de los dioses, que le dieron un escudo de espejo, sandalias aladas y un casco que lo hacía invisible, Perseo le cortó la cabeza a Medusa mientras dormía. A la mañana siguiente siguió volando y, de paso, salvó a la princesa Andrómeda, que iba a ser sacrificada al monstruo marino Ceto. Después reclamó su mano. Con ella regresó volando a Sérifos, convirtió en piedra a Polidectes con la cabeza de Medusa y entregó el trono a Dictis. Años después, Perseo participó en unos juegos en Larisa. Allí alcanzó por accidente a su abuelo con un disco y lo mató. Así se cumplió, a pesar de todo, la profecía.
